
No sólo de hacer bonitos diseños vive el freelancer. Como siempre digo, la relación con el cliente es un pilar fundamental en este modo de trabajar. Mientras más comodo se sienta trabajando con uno más seguido lo hará y más nos recomendará, con el tiempo sabrán que no hay nada mejor que eso. El problema es que esta relación es una lucha de intereses (los dos quieren más entregando menos) y no siempre es armónica. De todos modos puede generarse un clima sano teniendo en cuenta algunos puntos.
No hagas tu trabajo invisible. Algo que tu cliente valorará es ir viendo la evolución del trabajo a medida que se va haciendo. Seguramente tendrá correcciones que hacer.
Dale herramientas. Dale todo lo necesario para que pueda manejar el sitio sin la necesidad de tu presencia o ayuda. Nombres de usuarios y contraseñas de todo, una copia de los archivos por ejemplo en un CD o por correo, etc.
Ayudalos a entender lo que haces. Explicale lo que haces, a lo que te dedicas y en lo que te especializas de manera que pueda entenderlo claramente. Además sería bueno guiarlo por el proceso de trabajo para que sepa en que etapa se está.
Presta atención a los detalles. El profesionalismo está también en los detalles y tenerlos presentes te destacará del resto. Tu cliente apreciará eso.
Aprende sobre la industria de tu cliente. Si no tienes idea sobre lo que busca tu cliente con tu trabajo es muy probable que no puedas lograrlo completamente. Conocer un poco sobre el mundo en que se maneja ayudará bastante.
No esperes a que el cliente pregunte. Con el tiempo sabras que es lo que va a preguntar y cuando va a hacerlo. Si puedes darle las respuestas antes de que las necesite comprenderá que sabes que de se trata tdo esto.
Disfruta del trabajo de tu cliente como si fuera propio. Si quieres corregir ese pixel que está corrido significa que lo estas haciendo. Se nota cuando lo haces. Recuerda la importancia de los detalles también.
Entrega más de lo que prometiste. Entiendo que no es fácil con la dinámica con la que se trabaja. Pero cuando puedas permitirtelo no dudes en hacerlo. Será altamente valorado.
Escucha. Primero debes escuchar a tu cliente, abre bien lo oídos o nunca entenderas que es lo que quiere. Hay posibilidades que esté equivocado, luego de eso podras recomendarle que hacer.
Propone. Cuando algo no funciona no le presentes esto como un problema sino como la necesidad de tomar otra alternativa. Y obviamente ofrecerla esa alternativa. El amará las soluciones más que los inconvenientes.
No los abandones. Responde sus llamados y sus correos electrónicos. No hacerlo es una manera rápida de hacerte odiar.
No todos son iguales. Deberías conocer como trabajar con cada tipo de cliente, dependiendo de su edad, su clase social, su trabajo y otros factores, necesitan diferente atención. Hay cientos de libros sobre ello. No sería mala idea invertir en esto.
Sonríe. De más está decirlo.















