Juan Nosé

Hola, Soy Horacio Bella. Hace un tiempo Víctor Fernandez había escrito un artículo muy parecido al que voy a desarrollar. Lamentablemente el mismo se ha perdido pero voy a tratar de reconstruirlo y como siempre imprimiendo mi mirada personal del asunto.

Internet ha dejado de ser hace mucho tiempo un lugar sólo para hackers, nerds, bohemios o cualquier otro tipo de personajes pintorescos que puedan aparecer en una película de los años 80 o 90. Hoy internet es parte de la vida cotidiana de la mayoría de las personas de una sociedad, quienes comparten ideas, se comunican, compran, venden, consumen, denuncian, proponen y un sin fin de otras acciones naturales de la vida en comunidad. A lo que voy es que ya no hace falta esconderse para participar, ya es algo normal y necesario y mucho más seguro que realizar esto en el ámbito denominado “vida real”.

Yo desconozco cual es el objetivo de cada una de las personas que participa en la comunidad online, la blogósfera, sistemas de microblogging o redes sociales pero sin lugar a dudas si quiere participar emanando seriedad y confianza es vital que utilice su verdadero nombre. Me siento más seguro y respaldado comunicandome e interactuando con un nombre real o una foto real que con un nick u otro elemento que oculte la identidad. No se si a todos les pasa.

Particularmente siempre me presento ante todos de manera online con mi nombre y apellido. Con ese simple dato entiendo que estoy dando confianza a la otra persona, es como decirle “este soy yo y no tengo nada que ocultar”. Todos mis nombres de usuario en los distintos servicios online son mis nombres y apellido, mi marca personal con la que trabajo hoy en día es mi nombre y apellido (HoracioBella.com). Como les comente hace un tiempo es parte de crear una identidad.

Entiendo que algunos sigan con miedo, protegiendo sus datos y su identidad como lo haría cualquier superhéroe. Seguramente cada uno tendrá sus motivos para no moverse con su verdadero nombre y tal vez le vaya muy bien así. En mi caso manejarme con mis datos reales me trajo muchos réditos y en mi carrera profesional dentro de este medio me permitió siempre manejarme dentro de un marco de seriedad. Los peligros que esto pueda llegar a presentar creo que son mínimos o por lo menos ínfimos que los que generan el llenar un formulario de inscripción a cierto lugar, aceptar términos y condiciones o simplemente pagar algo con tarjeta de crédito. El peligro real está en otro lado.

¿Ustedes usan su nombre o un nickname? ¿Por qué lo hacen y qué resultados les trae?