Algunos ya lo saben. Soy diseñador web, escribo un par de blogs y soy una superestrella de la NBA frustrada. Pero al margen de esto y por sobre todo soy un emprendedor, me gusta hacer cosas además de pensarlas y siempre proyectar en grande. Hoy en día mi objetivo es tener mi proyecto en marcha, mi empresa, mi negocio e ir haciéndolo crecer de a poco.

Las ideas, el llevarlas a cabo y el convertirlas en dinero son tres universos totalmente diferentes y que no siempre son compatibles. Los casos en que alguno de estos pasos se ausenta sobran y son recurrentes y a pesar de ni siquiera haber fracaso con algo importante (mucho menos triunfado) me siento familiarizado con esto porque se puede aplicar a muchos momentos de la vida aunque el dinero puede reemplazarse por otro objetivo.

Lo primero que debemos hacer es entender que esto es un proceso, primero la idea, luego los hechos, luego los resultados. Una buena idea con una buena realización llevará a un buen resultado, pero como ya sabemos, cuando las cosas se piensan o se hacen mal sólo traen problemas o frustraciones. Pero si queremos dinero debemos pensar en él y en como lo vamos a obtener con nuestro emprendimiento. Varias veces recibí propuestas para sumarme a proyectos, realizar algunas ideas o iniciar cierto emprendimiento pero lo que más frenaba era la idea de un pobre plan de negocios. Show me the money diría en ese momento Jerry Maguire.

Muchas eran realmente buenas ideas, sería algo que tal vez a la gente le gustaría, pero el problema es que no tenían la menor idea de como convertir eso en dinero. Eso es un problema y no me gustan demasiado, simplemente me gustan mis propios problemas y me entusiasma encontrar la forma de solucionarlos. Amablemente rechacé esas oportunidades por miedo a cambiar mi tiempo y esfuerzo a cambio de nada. Muchos lo verán como un error, siempre está el de la mentalidad de que las oportunidades no hay que dejarlas pasar, pero para mi ante todo está la razón.

Hoy me encuentro iniciando un emprendimiento y espero en un tiempo dejar de decirle así y llamarlo “gran empresa”. La idea la vengo construyendo hace tiempo, el modelo de negocios lo armé hace poco y muy recientemente encontré con quienes llevarlo a cabo. Hoy estoy en los primero días del proceso de llevar todo a cabo, espero los resultados sean los esperados. En un tiempo les cuento.