Sea cual sea el objetivo de nuestro blog hay algo que no podemos descuidar y eso es la ortografía. Ver un post con errores ortográficos desprestigia mucho al mismo y al blog al en general, perdemos credibilidad y llegada al lector.

En mi caso odio tener errores ortográficos (lo cual no quiere decir que no los tenga, y si se ponen a buscar en el blog seguro encontrarán) y si estoy leyendo un texto que los tiene me resulta algo molesto y menos valedero que si no los tuviera.

Mantener la correcta ortografía no es una misión imposible y contamos con muchas herramientas que nos facilitan el trabajo. Como primer medida, algo que a veces hago es googlear alguna palabra que me genera duda, el “Quizás quiso decir” de Google puede sernos de gran ayuda. Una vez finalizado el texto a publicar sería una buena idea pasarlo por un corrector ortográfico, como por ejemplo revisor. También podemos agregar un corrector ortográfico directamente como plugin de Wordpress.

Los errores de tipeo también son una muestra de desprolijidad en nuestros blogs, muchas veces generada por la voracidad en que generamos los post y los publicamos. Una simple relectura luego de haber finalizado de escribir no cuesta mucho y puede solucionar varios problemas. La sintaxis muchas veces también se descuida, por lo general por borrar frases sobre la marcha, las cuales al volver a generarlas quedan sin sentido, esto, como lo anterior sólamente se soluciona releyendo y viendo al post como un lector y ya no como el autor.