dracula.jpgEn 1897 Bram Stoker escribió su obra más popular donde narra las andazas del conde Drácula y convirtió así una leyenda popular de Rumania en un verdadero cuento clásico de horror conocido en todo el mundo como el mito del vampiro de Transilvania.

Hizo que la el nombre de ese país esté indisolublemente relacionado con la historia de este conde, un personaje ficticio que creó a partir de Vlad Draculea, a quien sólo llegó a conocer por los relatos de el húngaro Hermann (Arminius) Vambéry.

La novela, y más precisamente el personaje se volvieron muy polulares y llegando así a la pantalla grande, a otras obras, al teatro, comics, videojuegos, etc. Pero ¿En quién fue este personaje en el que se basó para crear su novela?

A modo de introducción biográfica Vlad Draculea fue príncipe de Valaquia (hoy parte de Rumania), nació (según se cree) en la hoy ciudad rumana de Şighişoara (en alemán Schässburg) entre noviembre y diciembre de 1431 y murió asesinado en diciembre de 1476 en las cercanías de Bucarest.

El término Drácula o Draculea significa hijo de Dracul, quien fue incluido en la Orden del Dragón de manos de Segismundo de Luxemburgo. Su nombre, Vlad Tepes (Vlad, el Empalador) viene entonces de su castigo preferido. La empalación consta de que la víctima es atravesada por una estaca con o sin punta. La penetración puede realizarse por un costado, por el recto, la vagina o por la boca. La estaca se solía clavar en el suelo dejando a la víctima colgada para que muriera.

Una de sus acciones de empalamiento masivo fue en su venganza contra los boyardos, quienes habían asesinado de su padre y a su hermano mayor. A los que sobrevivieron los tomó como esclavos y los obligó a construir su castillo. También fue muy conocida su masacre a los ladrones, mendigos y pobres.

Es un héroe en su tierra, por la resistencia feroz que opuso al avance de los otomanos, con ejercitos inferiores en número y utilizando estrategias de la guerrilla. Vlad fue un defensor de los intereses y la independencia de Valaquia. Fue el más temido de todos los gobernantes de Europa Oriental en el siglo XV y se hizo famoso por tres cosas: su increíble arrojo y valentía, su implacable sentido de la justicia y su extraordinaria crueldad.

Entre muchas de las anécdotas, una de las más conocidas cuenta que ante la visita de unos mensajeros turcos Vlad les pidió que se sacaran el turbante como muestra de respeto. Ante la negativa de los visitantes ordenó que se los clavaran a la cabeza y así fué.

Luego de haber sido traicionado por su propio hermano, Radu cel Frumos (Radu, el Guapo) vuelve al poder de Valaquia y su muerte no está del todo clara. Según algunas fuentes murió encarcelado y otras (tal vez con la idea de idolatralizar su imagen) dicen que encontró la muerte luchando contra un ejército de 120.000 turcos, componiendo uno de sólo 200.