Clasificar a las mujeres, el complejo de Agar y Sara
publicado el 12.04.07 en Otros
La palabra “Complejo”, creada por Carl G. Jung y popularizada por la discusión del psicoanálisis freudiano, constituye moneda corriente en el tráfico del idioma.
El “complejo de Agar y Sara” es una tendencia masculina, muchas veces inconsciente a clasificar a las mujeres en dos grupos: las buenas, puras e intocables a semejanza de la madre; y a las malas, aptas para la satisfacción sexual, pero indignas de amor.
Esto es mucho más común de lo que parece. El hombre clasifica cada elemento de su entorno constantemente y claro, las mujeres no son la excepción. Con conocerlas un poco ya puede decidir quien puede ser objeto de su amor o simplemente de su deseo sexual.
El hecho fue notado por Freud y bautizado por la pscicoanalista francesa Maryse Choisy, aludiendo a un episodio bíblico: Sara, mujer de Abrahám, creyó que no podía tener hijos y autorizó a su esposo para que cohabitara con su esclava egipcia Agar, de la que tuvo un hijo llamado Ismael. Pero como más tarde Sara tuvo un hijo, Isaac, el patriarca expulsó de su casa a Agar e Ismael.

