
Cien años de condena cumplidos
En un tiempo fue práctica común en los países mediterráneos emplear a los condenados para servir como remeros (galeotes) en sus buques de guerra. Así, en 1684, Jean-Baptiste Mouron, que contaba diecisiete años de edad, fue acusado de incendiario y sentenciado a cien años y un día de galeras, una cadena perpétua disfrazada.
Sin embargo, la mayor parte de su tiempo como galeote no lo dedicó a remar, puesto que las galeras ya prácticamente habían cesado de navegar en la época del encarcelamiento de Mouron. Los buques se empleaban como cascos-prisión. Por lo tanto, Mouron fue encadenado a un banco debajo de cubierta y dejado que se pudriera junto con el navío. Pero incluso así cumplió su condena íntegra, cosa bastante rara, y finalmente pudo regresar a tierra firme como hombre libre, a la edad de 117 años.
Falleció pocos años más tarde pero felizmente en libertad.
- Fuente: Enigmas y Misterios

- Viernes 16 de Febrero de 2007 a las 10:52 ~ Translate to english
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