No creo demasiado en el destino, en eso de que todo está marcado; tampoco digo que es mérito del sacrificio porque muchos otros se han esforzado más que yo y no consiguieron ni la mitad
– Manu Ginóbili (En su columna en La Nación)
Otros
Lunes 18 de Junio de 2007 a las 12:58
1 — santiago
18/06/2007 03:17 pm — ResponderEstimado compatriota:es curiosa su opinión.Lo admiro como deportista y sus comentarios tienen siempre la prudencia de los mejores.Este,en mi modesta visión,algo desafortunado.
Tuvieron los judíos de la Alemania Nazi “la virtud” de su situación?La guerra de Kosovo “elegida”? Los Etíopes y Sudaneses tendrán”el lugar indicado en el momento justo”?Estos y tantos ejemplos más de este mundo desigual podría señalarlos.
El destino,quizá.en el que no crea demasiado o no se le a revelado a sus ojos,le ha jugado una maravillosa eternidad.Usted vino,diría Borges,a cumplir su destino.De hombre Sudamericano,Argentino,Basketbolista,de buen hombre,de fama,de prestigio, de dinero.
Y estamos felices de ello.Cumpla su destino Manu.Recuerde el de los demás.Sé que la euforia de un campeonato,a ud.,no empañará su graneza.
Desde Corrientes,con todo mi afecto.
Santiago
2 — Las herraduras y la buena suerte — Gran Impetu
28/07/2007 09:12 pm — Responder[...] ¿Por qué se relaciona a las herraduras con la buena suerte? Esta idea data del siglo XVI en que las personas lo usaban como una especie de talisman contra las brujas, los hechizos y cualquier tipo de maldad. [...]