Muchas veces nos surge la duda si la utilización de los términos “español” y “castellano” como sinónimos es correcta. Como la sinonímia no es perfecta obviamente encontramos diferencias entre las dos palabras.

Para designar la lengua común de España y de muchas naciones de América, y que también se habla como propia en otras partes del mundo, son válidos los términos castellano y español. La larga polémica sobre cuál de estas denominaciones resulta más apropiada está hoy superada. El término español resulta más recomendable por carecer de ambigüedad, ya que se refiere de modo unívoco a la lengua que hablan hoy cerca de cuatrocientos millones de hablantes.

Asimismo, es la denominación que se utiliza internacionalmente (spanish, espagnol, Spanisch, spagnolo, etc.). Aún siendo también sinónimo de español, resulta preferible reservar el término castellano para referirse al dialecto románico nacido en el Reino de Castilla durante la Edad Media, o al dialecto del español que se habla actualmente en esta región peninsular.

En España, se usa asimismo el nombre castellano cuando se alude a la lengua común del Estado en relación con las otras lenguas cooficiales en sus respectivos territorios autónomos, como el catalán, el gallego o el euskera.

El español fue el desarrollo del castellano, dialecto de Castilla, a lo largo de la Reconquista. A partir de los Reyes Católicos, el castellano se convirtió en la lengua del Imperio. Desde el siglo XVIII, el término castellano se va sustituyendo por el de español.

En cuanto al nombre que se le debe dar a esa lengua oficial y común de españoles e hispanoamericanos:

  • La derecha tradicional abogó por el uso exclusivo de español, argumentando que el español actual no es sólo el castellano ya que el dialecto de Castilla fue enriquecido por aportaciones de otras hablas españolas y americanas. Rafael Lapesa, en la Historia de la lengua española, dice que “el nombre de lengua española, empleado en la Edad Media con antonomasia demasiado exclusivista entonces, tiene desde el siglo XVI absoluta justificación y se sobrepone al de lengua castellana”.
  • La Real Academia Española y la de la Historia eran partidarias de la sinonimia y se inclinaban por el uso de castellano cuando nos referimos a la situación interna, donde hay otras lenguas españolas, mientras que español sería el término hacia afuera, hacia el resto del mundo.